9 de septiembre de 2008

Dream's landscape

No lo supo todo al momento de aparecer allí, le tomó unos minutos de caminar en esa blancura resplandeciente antes de entender que todo se trataba de un sueño.

Este era el mundo de sus sueños.

‘Pero nunca estoy sola en mis sueños.’ Pensó y luego escuchó una risita infantil. Caminó un poco más en busca de esa personita que no dejaba de reírse. Fue cuando vio la puerta y la risa venía de adentro.

Abrió la puerta sin dudar. Del otro lado, encontró un invernadero. La personita seguía riéndose mientras corría hacia ella. “¡Arhy! Te extrañé!”

Arhy sonrió al ver a la niña y la abrazó en el momento que fue alcanzada. “Yo también te extrañé, Ariadna.”

La niña sonreía al decir, “Mi hermano vino conmigo y esta aquí ahora, ¿quieres verlo?”

“¿Ariel…?” Arhy levantó la vista, pero no pudo encontrarlo.
La niña se separó de ella entonces, diciendo, “está más al fondo, vamos!” luego salió corriendo y Arhy la siguió.
La pequeña alcanzó a su hermano y Arhy se detuvo al verlo. Ella lo amaba, pero ni siquiera en sus sueños se atrevía a creer que él le correspondería.

Muchas veces se sentía como una tonta. Ella se lo dijo una vez, dos veces, tres… el siempre la ignoraba, pretendía no haber escuchado y se alejaba.

Ella esperaba que su frialdad y distanciamiento fuera suficiente para dejar de quererlo, pero luego el hacía o decía algo que la dejaba sin aliento, esperando que algo lo hubiera hecho cambiar. Aunque nunca sucedió.

El tiene sus razones para odiarme,
no puedo hacer nada para cambiarlo.

Ni siquiera en sueños.

Es mi culpa, por lo que fui y lo que soy.

Una vez como tantas ella fue la juez dorada, la mensajera, la bala que debía detener su corazón; el no sobrevivió y ahora este fantasma de él vivía en sus sueños para recriminarle y recordarle lo que jamás tendría.

Y esto podría ser una pesadilla,
pero me alegro solo de poder verte.

1 comentario:

Rail Péndragon dijo...

si esto sucede a la par, es un caos, ya suficiente tengo con las paginas de yahoo, el cc y ahora este O_o... bueno en fin