26 de septiembre de 2009

Sentidos

Ikaro estaba sentado escuchando al aire, mientras escuchaba el canto del aire en su oído, era un canto sutil, como la caricia de un amante que tiene que dejar el hogar a media noche, suave pero tan delicioso como el más rico de los manjares, y al joven le encantaba escuchar esa melodía encantadora, ese canto tan ligero que solo algunos pueden escuchar, a él le gustaba sentir, le gustaba escuchar...

Railer miraba la luna sentado, mientras fijaba su aguda vista en cada uno de los aspectos y superficies de aquel astro a cientos de kilómetros, le gustaba admirar las cosas, las formas, los colores, ver la diferencia entre una gota de agua y otra, apreciar los colores de la oscuridad, mirar más allá del tiempo, mirar más allá de todo, observar cada detalle de un rostro, como si fuera de vital importancia no perderse absolutamente nada, a él le gustaba mirar, le gustaba observar...

Eidan sentía los rayos del sol tocar su piel, ese cálido rose, tan sutil que solo puede ser percibido por algunos, también le gustaba sentir el frío del agua en sus pies, era comos sentir todo el océano, como estar conectado con todo el universo, así también es sentir un rayo de sol, sientes su calor, su suavidad, y sabes que ese sol ha tocado a tantos, que por un instante sabes que estas conectado con el universo, a él le gustaba sentir, le gustaba tocar...

Gibril olía el aroma de las rosas, en medio de aquel lugar podía oler el suave perfume de las rosas, el dulce aroma del néctar, es dulce, como una dama, suave como un beso robado, y lento como el tiempo, a Gibril le encantaba oler, percibir el aroma de las cosas, se entusiasmaba cada vez que descubría un perfume nuevo, le encantaba oler, le gustaba saborear los armas del mundo, desde las rocas, el aire, la madera, las flores, el despreciaba ningún arma, a él le gustaba oler, le gustaba percibir el arma de las cosas...

Lux saboreaba la carne de los vivos, con su lengua acariciaba los cuerpos y saboreaba aquel dulce o salado sabor de los hombres, le gusta disfrutar de los sabores, del dulce de los frutos, del salado de la carne, del sabor a metal de la sangre, del sabor miel de los labios de Railer, de la fresca menta de Ikaro, del dulce sabor a fresas de Eidan, y del rico sabor a vainilla de Gibril, Lux es un demonio que con cada beso arrebata no solo el sabor de las cosas, si no su alma, a él le gusta saborear, le gusta probar el sabor de las cosas.